Piensa en una manzana mordida, en dos arcos dorados que forman una “m”, en una “e” minúscula… seguro puedes asociar automáticamente estos logos con su marca, ¿verdad? Ese es el objetivo que debes tener presente a la hora de diseñar un logo.

El logo es la carta de presentación de tu empresa y, por lo tanto, merece tanta atención como cualquier otro aspecto del negocio… o más. En este artículo veremos lo que debes tener en cuenta a la hora de diseñar tu logo, ya sea que lo hagas tú o que contrates a un profesional.

1. Definir una identidad de marca

En primer lugar, debes establecer ciertos principios de la empresa: la visión, la misión, los valores… Quizás alguna de estas cosas ya las tengas definidas y otras no, pero es importante tenerlas claras y presentes en todo momento. El logo tiene que ser consistente con todos los aspectos centrales de tu empresa.

Pero… ¿por qué es importante todo esto a la hora de diseñar un logotipo? De hecho, ¡tiene mucha importancia! El logo, la paleta de colores, las tipografías que uses y todo otro aspecto visual de tu marca va a hablar a los clientes sobre la identidad de la empresa. Por lo tanto, todos estos elementos tienen que condensar su personalidad.

¿Y cómo se aplica esto de forma concreta en el diseño de un logo? Por ejemplo, un estudio del Journal of Consumer Research nos deja ver de qué manera influyen las distintas formas geométricas en la percepción del logo. Según este estudio, las formas más circulares se asocian con:

• Amabilidad.
• Cuidado.
• Diversión.
• Frescura.
• Innovación.

Por otro lado, las líneas rectas o formas con más ángulos se asocian con:

• Dureza.
• Durabilidad.
• Poder.
• Respeto.
• Inteligencia.

2. Establecer un concepto para el logo

Si ya tenemos en clara la identidad de nuestra marca, es hora de empezar a pensar cómo trasladar esa identidad al logo. Es decir, pensar el concepto detrás del logo, la idea central que tomará forma en esta pequeña imagen.

Podemos pensar en un concepto literal, fácilmente vinculable a lo que hace nuestra empresa (como la hamburguesa de Burger King), o en algo más abstracto (como el tick de Nike).

Logo de Burger King
Logo de Nike

3. Usar herramientas adecuadas

Una vez que ya tienes un boceto de lo que podría ser tu logo, es hora de empezar a traducir esto en imágenes. Para esto, es muy recomendable usar herramientas especializadas, como el creador de logos de Adobe.

Si no tienes experiencia diseñando, lo mejor es pasar un rato “jugando” con el programa, probando todas sus funciones, para familiarizarnos con los comandos. Si bien suelen ser bastante intuitivos, conocer bien la herramienta que vamos a usar es fundamental.

4. Prestar atención a los colores

Una buena idea es empezar a diseñar en blanco y negro y, después, cuando el logo tenga más forma, empezar a jugar y a probar con los distintos colores.
Los colores transmiten mucho, más allá de si son colores que nos gustan más o menos.